La primavera es una época idónea para hacer una cura depurativa, y la cereza es una fruta ideal para ello. Una cura depurativa de cerezas desintoxica el organismo, limpia las arterias y el intestino, mejora el funcionamiento del hígado y del riñón. Además, las cerezas son ricas en calcio, por lo que resultan recomendables para quien padece osteoporosis.
Los ingredientes para el preparado de cocción reconstituyente de cerezas consisten en: dos puñados de cerezas, un vaso de agua, y azúcar. Se templa la cocción de cerezas y tomar tres cucharadas al día. Es importante tener la precaución de no beber agua cuando se consuman cerezas y no comer cerezas frías.
La cereza es una fruta muy apreciada desde la antigüedad. Los romanos fueron los primeros en desarrollar diferentes variedades. En la escuela médica de Salerno, que fue famosa en la Edad Media, se alaban sus propiedades, destacando su benéfica acción sobre el estómago, los cálculos, el intestino, el hígado y el páncreas.
Este preparado se hace hirviendo un vaso de agua y añadir las cerezas. Después se debe filtrar las cerezas exprimiendo bien su jugo. Luego a esa preparación se le coloca azúcar y por último se mezcla el preparado y se guarda en el refrigerador.



