El alcohol, ingerido en exceso, se convierte en un producto tóxico que daña el hígado, el corazón, el páncreas, el riñón y el sistema nervioso, produciendo trastornos graves para la salud. Cuando se ha ingerido alcohol en exceso, al día siguiente se suele padecer resaca. Este término hace referencia a un cúmulo de dolencias producidas por la acción del alcohol etílico sobre diversos tejidos, como dolor de cabeza, disminución del tono muscular y de la concentración, fotofobia y dolor de estómago.
Para evitar los posibles efectos nocivos del alcohol, se puede tomar este jarabe, aunque no ésta recomendado durante el embarazo. Los ingredientes son: 15 gramos de hoja de perejil, la piel de una naranja, azúcar moreno al gusto, y por último medio litro de agua. Se toma la mitad de la cocción antes de empezar a beber alcohol; la otra mitad, cuando ya se haya acabado de beber.
El problema de la embriaguez es tan antiguo como el propio vino. De hecho, el descubrimiento del vino se atribuye a Noé. Y.


