Cualquier dieta vegetariana puede aportar todos los nutrientes necesarios, siempre que se seleccionen adecuadamente las verduras y los cereales. Las verduras tienen un alto contenido en fibra, vitamina y minerales, debido al elevado aporte de fibra en su dieta, los vegetarianos suelen tener un tránsito gastrointestinal más rápido, un mayor volumen fecal y menores concentraciones de colesterol; en la edad adulta, la probabilidad de desarrollar enfermedades como diverticulitis y apendicitis es menor que en los que comen carne.
Obviamente, es más probable que los vegetarianos que consumen huevos (ovovegetarianos) y leche (lactovegearianos), tengan una dieta más equilibrada que los que no consumen ninguno de estos alimentos (veganos). Los veganos pueden manifestar un déficit de vitamina B12 y, debido al mayor aporte de fibra, deficiencias de ciertos minerales.
Las madres veganas que dan el peche deben recibir suplementos de vitamina B12 para prevenir la acidemia metilmalónoca en sus hijos. También existe cierta preocupación acerca de que los niños vegetarianos no crezcan tan rápidamente como los omnívoros durante posprimeros dos años de vida.


